10.28.09
Santo & Johnny Farina: Sleep Walk
Una de las piezas de música instrumental más conocidas y gustadas por el público mexicano, es la famosa Sleep Walk, interpretada por los hermanos Santo & Johnny Farina. Siendo sincero, desconozco la fama con la que cuenten los dos hermanos originarios de Brooklyn en Europa o Norteamérica… Lo que sí puedo asegurar es que en México (y en otras naciones de habla hispana), Santo y Johnny se han convertido en figuras célebres de la música instrumental, inconfundibles por el “llanto” de la guitarra que caracteriza a todos sus temas.
Su estilo estaba muy influido por la música Hawaiana, lo cual se reflejaba perfectamente en el gran uso que le daban a la Steel Guitar (muy utilizada también, por cierto, en el género Country), cosa que –como dije hace unas líneas- es el mayor rasgo de sus piezas. Los hermanos saltaron a la fama en septiembre de 1959, cuando su tema Sleep Walk pasó a convertirse en la primera canción no vocal que logró encabezar las listas de popularidad de Billboard. Es una clásica, que siempre vale la pena escuchar:
Aunque generalmente se le ha reconocido como un tema emblemático del género de la música instrumental, parece ser que el dueto había preparado una letra para acompañar la pieza. Esta se terminó abandonando, pero a las pocas semanas comenzó a escucharse con el primer cover de Sleep Walk, en voz de la cantante Betsy Brye (ese era su nombre artístico, pues en realidad se llamaba Bette Anne Steele… Mejor dicho, se llama, porque a pesar de haberse retirado de la música poco después de grabar este tema, ha vuelto a los escenarios recientemente).
Con el paso de los años, Sleep Walk ha sido versioneada por otras bandas e intérpretes, ya sea de manera instrumental (The Ventures, The Shadows, Chet Akins, The Brian Setzer Orchestra, Joe Satriani e inclusive por el mexicano Javier Batiz) o vocal (The Lettermen, Diana Ross & the Supremes…). Escuchemos otro cover para cerrar nuestro post: los dejo con la estupenda versión del gran Chet Atkins.
(Ok, bueno, aquí está también Javier Batiz
)
Fuentes/Referencias: http://www.secondhandsongs.com/song/5627 ; http://www.songfacts.com/detail.php?id=13393 ; http://spain.real.com/music/artist/Santo_and_Johnny/ ; http://www.history-of-rock.com/santo_and_johnny.htm ; http://www.sunpk.com/art/cdart/pages/033betteannebio.htm
10.25.09
Purple People Eater/Beware of the Blob
Y, bueno, ¿qué ha ocurrido, que nos hemos mantenido tan alejados del blog en esta última semana? Les confesaré que no ha sido tanto por falta de tiempo, sino más bien con el fin de relajarme un poco de la obligación –por llamarle así- en que a veces se convierte el blog. Esto tal vez les ha llegado a ocurrir a mis apreciados visitantes que también se dedican a la administración de bitácoras… supongo que es algo normal después de cierto tiempo; sentir la necesidad de tomarse unas pequeñas vacaciones en las se busquen algunas otras actividades (ahora sí que aplica perfectamente esa canción de “No estaba muerto, andaba de parranda” XD!!).
En fin, quitemos el polvo de la tornamesa y preparemos los vinilos. Aprovechando que ya se acercan las clásicas y “macabras” festividades de finales de octubre, les ofrezco un par de canciones que nos pondrán un poco al tono con la época. Pero antes, hagamos un poco de historia…
Durante la década de 1950, el género de horror sufrió toda una transformación. Los vampiros, los “monstruos de Frankenstein“, las momias y los seres de ultratumba que veinte años antes habían cautivado al público, estaban siendo relegados para dar paso a una nueva clase de monstruos. El terror había comenzado a mezclarse de manera completa con la ciencia ficción –aunque, ciertamente, la tendencia a mezclar ambos géneros va mucho más atrás-; los temores de la gente se encontraban dirigidos hacia los seres de otras galaxias y mundos. Los extraterrestres eran el nuevo centro de atención del género, y así lo demostraban los principales representantes de la cultura popular, como lo son la literatura, el cine y las historietas.
Por supuesto que la música no fue la excepción a esto. Sin embargo, como podrán ver en las dos canciones que he elegido para este pequeño post, en la música las cosas fueron tomadas con muy buen humor.
La primera canción que les tengo fue compuesta y grabada por el actor/cantante norteamericano Sheb Wooley. Es un verdadero clásico de los temas paródicos y humorísticos: Purple People Eater. Este tema, con una letra simple, graciosa, nos cuenta la llegada a la tierra de un extraterrestre “con un ojo, un cuerno, volador, morado y come gente” (one-eyed, one-horned, flyin’ purple people eater). La canción fue un exitazo; se vendieron casi un millón de copias, y se adueñó del primer lugar de los 100 mejores temas de Billboard durante seis semanas, en el verano de 1958.
A pesar de que a Wooley se le conoce más por su faceta como actor (una faceta muy prolífica, por cierto), su carrera en el mundo de la música no estuvo exenta de otros grandes logros: aparte del triunfo que significó Purple People Eater, Sheb consiguió una notable distinción en el género Country.
Bien, suficiente color morado; situémonos en el mismo año de 1958 para nuestra siguiente canción. Fue en esas fechas cuando se dejó ver una película que es un ejemplo perfecto de ciencia ficción con matices del género de horror… The Blob (La Mancha Voraz). Dirigida por Irvin S. Yeaworth Jr. (un locutor y productor de radio, experimentó en el mundo del cine durante las décadas de 1950 y 1960), esta cinta es famosa por dos cosas: además de ser la primera película en la que participó el actor Steve McQueen, su tema musical fue muy del agrado del público. The Blob dista mucho de ser una película de comedia, pero su canción, Beware of the Blob (interpretada por el improvisado quinteto The Five Blobs), cuenta con un ritmo alegre, más propio de alguna cinta cómica con Jerry Lewis
.
Lo que más sorprende de este tema son sus autores. Aunque puede antojarse un poco increíble, se trata de una de las primeras composiciones de Burt Bacharach y Hal David, dos hombres que no necesitan ninguna clase de presentación. Las canciones de ambos son conocidísimas, y han sido interpretadas por cantantes y bandas como Dionne Warwick (podemos decir que fue su intérprete de cabecera, con I’ll Never Fall in Love Again, Do You Know The Way To San Jose, I Say a Little Prayer, Alfie… ), B. J. Thomas (con Raindrops Keep Fallin’ on My Head), The Carpenters (Close to You, su canción más famosa), Elvis Costello (más recientemente, se escuchó con un cover de I’ll Never Fall in Love Again), Herb Alpert (la famosa This Guy’s in Love with You) entre MUCHOS otros.
Beware of the Blob fue célebre en México, en parte por la película… y en una mayor parte porque la adaptación al español fue realizada por Manuel “El Loco” Valdéz, quien –con su talento único para la comedia- hizo al tema mucho más gracioso de lo que ya era. Se le llamó La Burbuja, aunque también se le ha llegado a conocer como El Blob.
Fuentes/Referencias: http://www.shebwooley.com/aboutsheb.html ; http://theblobsite.filmbuffonline.com/ ; http://bacharachonline.com/ ; http://www.haldavid.com ; http://www.imdb.com/title/tt0051418/ ; http://en.wikipedia.org/wiki/Purple_People_Eater ; http://portalternativo.com/banda/El-Loco-Valdes
10.18.09
Dion DiMucci
Tras haber tenido su época de mayor éxito a principios de la década de 1960, el cantante Dion (siempre se le ha conocido mejor de esta forma, aunque su nombre completo es Dion Francis DiMucci) se encontró inmerso en un bache profesional a mediados de la misma.
A fines de los años 50 había sido la voz principal del cuarteto The Belmonts, alcanzando un reconocimiento notable entre el público con temas como I Wonder Why (su primer éxito), Don’t Pity Me, A Teenager In Love y un cover de la célebre canción de Rodgers y Hart Where or When. Aunque este último es, por mucho, su mayor éxito, les doy a The Belmonts algo más de crédito por A Teenager In Love, puesto que se trata de una pieza original que ha perdurado en la memoria colectiva como un tema insignia del grupo.
Llegó 1960, y Dion recibió a la nueva década separándose de sus compañeros e iniciando una carrera como solista. Se dijo que las razones del rompimiento habían sido diferencias profesionales y financieras… pero el público ignoraba que Dion –ya desde su época de adolescente- había desarrollado una adicción a la heroína.
La incursión del nativo del Bronx como cantante solitario se vio gratamente recompensada en poco tiempo: para fines de 1961 ya había logrado colocar el tema Runaround Sue (que en México se conoció como Susy la Coqueta, con Pili Gaos) en la primera posición de las listas de Billboard. Dion había conseguido por si solo lo que nunca pudo con The Belmonts…
La buena racha continuó. Tuvo una breve participación en el cine, y siguió cosechando éxitos en las listas de popularidad. Sin embargo, así como aumentaba su fama, también empeoraba su problema con la droga… Tras firmar con la disquera Columbia, la buena estrella de Dion comenzó a apagarse. Sus temas, lejos de recibir la aprobación del público o la crítica, empezaron a convertirse en fracasos comerciales. El éxito estaba esfumándose.
Para 1966, la carrera de Dion estaba en gran bache. Intentó protagonizar un reencuentro con The Belmonts, pero la idea no prosperó (aún así, estuvieron juntos el tiempo suficiente para grabar un álbum). El mayor obstáculo de los proyectos de Dion era su adicción. Durante 1967 se somete a un largo y difícil tratamiento para alejarse de la droga.
Recuperado, comienza a restablecer contacto con Laurie Records, la compañía de su época con The Belmonts. Sus directivos aceptan firmar un nuevo contrato, pero ponen como condición que Dion, primeramente, grabe un tema del cantante y compositor Dick Holler: Abraham, Martin and John.
Esta canción es un emotivo homenaje a tres grandes figuras de Estados Unidos, queridas y admiradas por sus esfuerzos en la búsqueda de los derechos civiles: Abraham Lincoln, Martin Luther King Jr. y John F. Kennedy. Fue compuesta por Holler después del asesinato de -precisamente- Luther King y Robert Kennedy (a quien también se le menciona en el tema), ambos ocurridos en el mismo año de 1968.
Abraham, Martin and John se convirtió en todo un éxito. Revivió la carrera de Dion, dándole el suficiente prestigio e impulso para grabar nuevos discos y tener otra reunión con The Belmonts.
Aunque ha tenido más altibajos y se ha visto obligado a enfrentarse a duros obstáculos, Dion continúa vigente hasta la fecha. Es más, en el 2006 tuvimos el gusto de saber que su disco Bronx in Blue (grabado a principios de dicho año) fue nominado al premio Grammy. Aunque no ganó, Dion demostró que todavía puede sorprender tanto al público como a la crítica y que, a pesar de los años, todavía vive para la música…
Fuentes/Referencias: http://www.diondimucci.com/ ; http://www.nme.com/artists/dion ; http://blog.eitb.com/eitbmusica/ ; http://www.bronxinblue.com/ ; http://www.songfacts.com/detail.php?id=2724 ; http://www.songfacts.com/detail.php?id=1954 ; http://en.wikipedia.org/wiki/Dion_DiMucci ; http://www.unlockaustin.com/Band/Dion+and+the+Belmonts
10.16.09
Mike Laure: No Llores/Cuando Salí de Cuba/Humanidad
Bien, retomemos las actividades. Esta noche me gustaría hablar un poco acerca de un popular guitarrista y cantante mexicano que, durante la década de 1960, se destacó por fusionar la música Tropical con el género del Rock and Roll. Mis visitantes connacionales ya lo habrán reconocido seguramente: ¡claro!, el inconfundible Mike Laure.
Miguel Laure Rubio nace en el estado de Jalisco, en 1939. Como ocurrió con muchos otros músicos jóvenes de la época, la explosión del Rock and Roll en México lo llevó a dedicar sus energías creativas a este género. Forma junto a familiares y amigos el conjunto Los Cometas (un reflejo de la admiración que sentía por Bill Haley, quien también contaba con su banda Comets) a fines de 1958, realizando algunas grabaciones pequeñas, entre las que resaltan piezas como Manzanillo Twist y El Estudiante.
La década de 1960 le trajo un cambio significativo a la carrera de Laure. Haciendo a un lado su faceta como rockero, se siente atraído a la música Tropical, particularmente la Cumbia. Desarrolla un estilo propio, muy característico y alegre, al mezclar el Rock and Roll con los ritmos tropicales. En esta nueva faceta obtiene sus dos primeros éxitos con Mazatlán y la archiconocida Tiburón, Tiburón, las cuales cobran mucha popularidad no solamente en México, sino también en Centro y Sudamérica.
En los años siguientes alcanza otros hits con piezas tan famosas como 039, La cosecha de mujeres (uno de las canciones más simpáticas de su repertorio, a mi juicio
), La Banda borracha, La rajita de Canela, La Secretaria, Grande de Caderas, Cada vez que pienso en ti o Amor en Chapala, siendo todas ellas muy gustadas por el público de México, y –por cierto- las predilectas de quienes gustaban del baile.
Aunque la música de Laure se caracterizaba por su ritmo alegre y su buen humor en las letras (abordaba temáticas que otros grupos de la época ni siquiera se atrevían a insinuar, pero siempre con un lado gracioso, con humorismo) también grabó baladas estupendas, en las que se ocupaba de temas sentimentales o reflexivos. Precisamente, como un intento de mostrar el lado “suave” –llamémosle así- de los trabajos de Laure, hoy he seleccionado para escuchar tres de sus baladas más populares. Vamos a comenzar; empecemos por No Llores:
El tema Cuando Salí de Cuba, compuesto por el recientemente fallecido cantante y compositor Luis Aguilé, fue muy popular en voz de Laure durante la década de 1960. Los invito a escuchar su versión, interpretada con el estilo que lo hiciera tan característico…
Y, finalmente, concluyamos con Humanidad. Esta canción fue escrita por el maestro Alberto Domínguez durante la década de 1940, como una protesta hacia las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial. Vamos a escucharla con Mike:
Mike Laure falleció el 19 de noviembre de 2000, a la edad de 62 años. Se había mantenido retirado de la música desde un tiempo antes y, aunque no contaba con planes de volver a ella, aún conservaba grandes fanáticos entre el público latinoamericano.
Fuentes/Referencias: http://www.latarea.com.mx/articu/articu13/triana13.htm ; http://www.esmimusica.com/esmimusica/index.php?option=com_content&view=section&layout=blog&id=318&Itemid=358 ; http://www.cnca.gob.mx/saladeprensa-archivo/index.php?indice=5&fecha=2007-10-30 ; http://es.wikipedia.org/wiki/Mike_Laure ; http://www.emol.com/tiempolibre/musica/discos/detalle/index.asp?id=2008&tpl=disco
10.06.09
The Dave Brubeck Quartet: Take Five
Ya hablamos algo de la música clásica en el post pasado al dedicarle unas líneas al gran Frédéric Chopin y su maravilloso Étude. Esta noche, pongámonos un poco “alternativos” –si se me permite el uso de esta palabra, tan abierta a tantas interpretaciones
– de nueva cuenta para escuchar un poco de buen Jazz. ¿Qué elegir? Bueno, tenemos muchas opciones… pero demos comienzo con una que seguramente les resultará muy familiar: la célebre Take Five (o “Toma Cinco”, como acostumbran decirle por acá).
Compuesta por el saxofonista Paul Desmond a fines de 1958, fue lanzada al año siguiente como parte del celebrado disco Time Out, de The Dave Brubeck Quartet. Esta agrupación estaba conformada por el maestro Dave Brubeck (David Barren Brubeck, uno de los grandes pianistas de Jazz que –por cierto- dedicó sus primeros años a la música clásica. Habría seguido dicho camino de no ser por la influencia de Duke Ellington), Joe Morello, Gene Wright y –claro- el propio Desmond. Él y Brubeck habían trabajado juntos desde principios de la década de 1950, pero el cuarteto quedaría conformado hasta el 58, cuando Wright se les une en el contrabajo y Morello en la batería.
Take Five cobra un éxito sorpresivo, pues no es gustada únicamente por los aficionados al Jazz, sino que se convierte en todo en un hitazo entre los seguidores de diversos géneros. Sobra decir que era algo muy difícil de lograr en esa época, cuando el Rock & Roll saturaba la radio norteamericana. Curiosamente, sería hasta 1961 cuando pudo verse a Take Five entre las primeras posiciones de Billboard en Estados Unidos (ya saben lo que dicen… más vale tarde que nunca
).
El solo del baterista Joe Morello, la magistral interpretación de Paul Desmond en el saxofón y, en general, su estupendo sonido, son algunos de los detalles que hacen tan especial a Take Five, y una clásica que siempre vale la pena escuchar….
…Y, ya que algo más de música nunca hace daño, les dejo otra pieza de The Dave Brubeck Quartet. Cerremos escuchando Blue Rondo A La Turk:
Fuentes/Referencias: http://dave-brubeck.com/ ; http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=4556514 ; http://www.apoloybaco.com/davebrubeckbiografia.htm ; http://www.apoloybaco.com/pauldesmondbiografia.htm ; http://www.schirmer.com/composers/brubeck_bio.html